gestoriafiscal.com.

gestoriafiscal.com.

Claves para entender el impuesto de sociedades en España

Introducción

El impuesto de sociedades es una figura clave en la gestión fiscal y contable de cualquier empresa en España. Se trata de un tributo que grava la renta obtenida por las sociedades y se calcula sobre la base imponible, que es el beneficio neto obtenido por la empresa durante el periodo impositivo. En este artículo, exploraremos las claves para entender el impuesto de sociedades en España, incluyendo cómo se calcula, los tipos impositivos, las obligaciones fiscales, y más.

Cálculo del impuesto de sociedades

El impuesto de sociedades se calcula sobre la base imponible de la empresa. La base imponible se determina como la diferencia entre los ingresos y los gastos del ejercicio. Es decir, se calcula el resultado contable antes de impuestos y se ajusta con las diferencias temporarias y permanentes fiscales para obtener la base imponible.

Las diferencias temporarias son aquellas que se producen porque la legislación fiscal y la contable no siempre coinciden. Por ejemplo, una empresa puede deducir una provisión en su contabilidad, pero para fines fiscales esa deducción no se permite. En este caso, se produce una diferencia temporal que se ajustará en el futuro.

Las diferencias permanentes son aquellas que no tienen ninguna expectativa de ser ajustadas en el futuro y, por lo tanto, se registran directamente en la base imponible fiscal. Un ejemplo de una diferencia permanente es la multa por una infracción fiscal, que no será deducible para fines fiscales.

Una vez que se ha determinado la base imponible, se aplican los tipos impositivos para calcular el impuesto de sociedades. Los tipos impositivos varían según la empresa y su tamaño. A continuación, veremos algunos de los tipos impositivos más importantes.

Tipos impositivos

En España, el tipo impositivo general para el impuesto de sociedades es del 25%. Sin embargo, existen otros tipos impositivos para empresas de menor tamaño o con beneficios inferiores.

Por ejemplo, las pequeñas y medianas empresas pueden optar por un tipo impositivo reducido del 15% sobre los primeros 1.000.000 de euros de beneficio. También existen tipos impositivos reducidos para las empresas que cotizan en bolsa o que realizan actividades de I+D+i.

Es importante tener en cuenta que las empresas que tributan en el régimen de consolidación fiscal tienen un tipo impositivo diferente. En este régimen, se calcula un tipo medio ponderado en función del tamaño y beneficio de las empresas del grupo consolidado.

Obligaciones fiscales

Las empresas están obligadas a presentar una declaración de impuestos sobre sociedades cada año. La declaración debe presentarse en el plazo de los seis primeros meses del año siguiente al periodo impositivo.

Además, las empresas están obligadas a llevar una contabilidad ordenada, que permita la elaboración de las cuentas anuales y el cumplimiento de las obligaciones fiscales. La contabilidad debe llevarse en euros, y debe seguir los principios contables establecidos en la legislación española.

También es importante que las empresas mantengan una separación clara entre su patrimonio y el patrimonio personal de los socios y administradores de la empresa. La separación clara permitirá una gestión más eficiente de la empresa y evitará problemas fiscales en el futuro.

Conclusión

El impuesto de sociedades es una figura clave en la gestión fiscal y contable de cualquier empresa en España. En este artículo, hemos explorado las claves para entender el impuesto de sociedades, incluyendo cómo se calcula, los tipos impositivos, las obligaciones fiscales, y más. Es importante recordar que las empresas deben cumplir con sus obligaciones fiscales de forma rigurosa para evitar problemas en el futuro.