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Cómo usar el balance general para medir la liquidez

Introducción

El balance general es uno de los documentos financieros más importantes que una empresa debe preparar al final de su ejercicio fiscal. Es un informe que resume la situación financiera de la empresa en un momento determinado, mostrando sus activos, pasivos y patrimonio neto. Además, el balance general ofrece información valiosa para medir la liquidez de una empresa, un aspecto crucial para gestionar correctamente las finanzas. En este artículo, explicaremos cómo el balance general se utiliza para medir la liquidez, qué indicadores se pueden obtener a partir de él y cómo interpretarlos. También se abordará la importancia de la liquidez en la gestión empresarial.

¿Qué es la liquidez?

La liquidez es la capacidad que tiene una empresa para hacer frente a sus pagos a corto plazo. En otras palabras, es la capacidad de la empresa para convertir sus activos corrientes en efectivo para pagar sus deudas a corto plazo. En este sentido, una empresa que tiene una buena liquidez puede responder rápidamente a sus obligaciones financieras sin tener que recurrir a la venta de sus activos fijos o a la obtención de financiación adicional.

¿Cómo se mide la liquidez?

La liquidez se mide mediante diferentes indicadores financieros que se calculan a partir de los datos del balance general y de la cuenta de resultados. Los indicadores más comunes son el ratio de liquidez inmediata, el ratio de liquidez corriente y el ratio de liquidez seca.

Ratio de liquidez inmediata

El ratio de liquidez inmediata mide la capacidad de la empresa para pagar sus deudas a corto plazo sin tener que recurrir a la venta de sus inventarios. Se calcula dividiendo los activos líquidos entre los pasivos corrientes. Los activos líquidos son aquellos que se pueden convertir en efectivo en un plazo máximo de 24 horas, como el dinero en caja, los depósitos a la vista y las inversiones a corto plazo. Un ratio de liquidez inmediata inferior a 1 indica que la empresa no tiene suficiente capacidad para pagar sus deudas a corto plazo sin tener que recurrir a la venta de sus inventarios.

Ratio de liquidez corriente

El ratio de liquidez corriente mide la capacidad de la empresa para pagar sus deudas a corto plazo utilizando sus activos corrientes, es decir, aquellos que se pueden convertir en efectivo en un plazo máximo de un año. Se calcula dividiendo los activos corrientes entre los pasivos corrientes. Un ratio de liquidez corriente inferior a 1 indica que la empresa no tiene suficiente capacidad para pagar sus deudas a corto plazo utilizando sus activos corrientes.

Ratio de liquidez seca

El ratio de liquidez seca es similar al ratio de liquidez corriente, con la diferencia de que no tiene en cuenta los inventarios para calcular los activos corrientes. Se calcula dividiendo los activos corrientes menos inventarios entre los pasivos corrientes. Un ratio de liquidez seca inferior a 1 indica que la empresa no tiene suficiente capacidad para pagar sus deudas a corto plazo utilizando sus activos corrientes menos inventarios.

Importancia de la liquidez en la gestión empresarial

La liquidez es un indicador clave en la gestión empresarial, ya que una empresa con una baja liquidez tiene un mayor riesgo financiero y puede tener dificultades para hacer frente a sus obligaciones financieras. Por lo tanto, es importante que las empresas mantengan una buena liquidez para garantizar su estabilidad financiera. Además, la falta de liquidez puede dificultar la obtención de financiación y aumentar los costes financieros, ya que las empresas con poca liquidez son vistas por los prestamistas y los inversores como más arriesgadas.

Conclusiones

En conclusión, el balance general es una herramienta fundamental para medir la liquidez de una empresa. Los diferentes indicadores financieros que se pueden obtener a partir del balance general permiten evaluar la capacidad de la empresa para responder a sus obligaciones financieras a corto plazo. Mantener una buena liquidez es esencial para garantizar la estabilidad financiera de la empresa y para facilitar la obtención de financiación en el futuro. Por lo tanto, es importante que las empresas presten atención a la gestión de su liquidez y utilicen el balance general como una herramienta para medirla.